No vengas a salvarme desde esa parte de tu mundo,no tienes ninguna solución a ningún problema.Relájate,descansa un instante de tus arrolladoras mentiras:sombras que escondes para ser manejadas con sutil destreza femenina.Manipulación momentánea de aquellos furtivos arrumacos que nunca deviste robarme,deformándolos y volviendo a darles forma con tu envoltura de mimético camuflaje,pinceladas furtivas a escondidas con las que pretendes colorearlo todo a tu manera.No tengo cobertura nisiquiera para el número de emergencia,no quiero saldo ni llamar a cobro revertido.

  Vengo de allá donde tus pesadillas  son reas de mi desfragmentada mente,tengo aquella dulce  a la vez que cruel tortura que tantas y tantas veces resuena en tus pensamientos mientras crees verte dibujada delante de tu espejo.No estamos cerca,pero la brisa inoportuna que balancea las cortinas susurra mi nombre haciéndote palidecer cuando lo escuchas.Quieres despertar pero date cuenta que ya no duermes.

  No quiero ir a tu mundo,que los cuentos mis mayores omitieron explicármelos cada noche para que yo durmiera,como un niño que se va a la cama castigado sin su cola-cao.No fui bueno y tuve que acostarme sin provar mi cena.Yo solo quiero dormir cuando me venza el sueño y comer cuando note el hambre.

  Me salgo del mundo cuando toco estrellas,me salgo todo entero y por fuera  a veces me pierdo. A menudo buscándote me encuentro.Fuera de todo el mundo no se escuchan murmullos,lejos de todo esto solo puedo escuchar mis temores.Paseando perdido y sin mundo no tiene sentido querer que me quites el frío,tiritando y desnudo intento huir de tu lado,allá donde vas siempre robas el verano.